La hostería divina, acogedora; la gente entre cherokeros, nissan y otros muy copada y todos con la mejor de las ondas.
Bados, pendientes y agua fueron parte del paisaje. Y como siempre Pehuenia da la nota: hasta nevó!
No nos podemos quejar. Ahora vamos por las dunas. Cariló nos espera!!!

.jpg)
